Y sentí como el mundo que había formado a su lado se desvanecía, sentí como mis lagrimas recorrían mis mejillas, sentí como todo aquel sentimiento bueno colapsaba…No quise ver, no quise escucharle…seguí caminando repitiéndome “no mires atrás, no mires atrás” y sentí su dolor a través del viento, sentí como la cajita de cristal guardada en mi pecho se destruía en un millón de fragmentos.
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Me gusta mucho todo lo que escribes!!!