Con suave ritmo, caminando parece danzar, ataviado en negro sombrero y gabán. Obviando la lluvia, marcando el paso con súbita emoción, a plena luz o en perdido crepúsculo, inundando el ambiente de jazz. Estremeciendo a medio mundo con ese compás, inundando las frías y húmedas calles con su melodiosa voz, toda la gente esbozando una sonrisa. Incógnito haciendo de los cuerpos, huéspedes del rítmico sonido, embebido en energía estelar.
Enfática melodía aderezada con fragmentos de saxo, suaves rasgares de guitarra, tímido sonar de tambores… voces afroamericanas en la sensual mezcla, los sentidos decayendo a suave ritmo, los ojos cerrándose, el cuerpo elevándose, marcando el paso con palmas y chasquidos, sólo déjate llevar…
Incógnito, viajero del sonido, rompiendo la barrera del silencio, haciendo vibrar hasta el mismo pavimento. Transitando por los graves y agudos, caminando por pentagramas con lentes obscuros, haciendo fuego con los pies. Escucha de su misma voz, los ecos del tiempo que se pierden adentro de la caja musical en la que te envuelve, minúsculos decibeles que acarician el oído.
Suave, suave jazz, experiencia auditiva… vibrando el cuerpo, marcando el paso vas con los pies, los ojos cerrados y tal vez, hasta leves movimientos de espina dorsal. Disfrútale a cuerpo completo, al fenómeno astral que es este sonido, que brotando va del aura del saxofonista, partiendo de los dedos del pianista, naciendo Incógnito… eco, eco perdido, embebiéndose con su voz el ambiente, llena de sabor lo insípido del enmudecido, seduce desmedidamente al oído, roba lo gris de la calma, y hace del alma, rítmico sonido…

Inspirado por la canción “Tales of the Beach”, que interpreta el grupo musical Incognito.
Aunque no lo creas, de verdad losgras que uno sienta lo mismo al leerlo que al escuchar la canción. Lo de la lluvia de alguna manera realza esto.
(Veré que más encuentro de ellos, me agradaron)
Te lo agradezco Ángel… es que ahora intento hacer partícipe al que lo lee, de una experiencia que pocas veces se sabe disfrutar…