Es constante en el consejo decir y escuchar, “El tiempo es el único que sana las heridas”. Ahora cuestiono eso, claro quizá sea por el fervor de mi estado de cómo pienso y siento las cosas ahora, pero realmente el tiempo ¿es el que hace eso?, sería difícil contestarlo ahora, en estos últimos días eh experimentado una gran disyuntiva relativa a él, eh llegado a pensar que el tiempo es el que realmente abre, erosiona, conmociona, profundiza y crea la desesperación. Entre más pasa el tiempo mi cabeza gira y alborota toda mi imaginación, revuelve mis ideas y sobretodo malhiere a mi corazón que ya está cansado de tanto de esto.
El tiempo es el causante de que mi vida haya tomado un nuevo rumbo, uno que ni siquiera yo lo disidí, fuel el mismo el que me obligo a seguirlo por no quedarme atrás o perder lo que amo y persigo. El tiempo ha pasado en mí como un huracán lento, fuerte, y desesperante, eh llegado a concluir mis pensamientos que es el momento y punto ideal de que todo debe acabar y quedarme con lo que he pasado y no con lo que me tocaría vivir.
Pero sería un cobarde, no tendría valentía para afrontar todo lo que a su paso de mi ah destruido. Necesito fuerzas para levantarme de la maldita depresión en la que yo mismo eh insistido en sumergirla en mí mismo. El tiempo es que cada día reitera la pación y muerte de mi alma, es el culpable de no querer apresurar su marcha, el es que cada vez busca un pretexto para parar, y atrasar mas el final de mi agonía, quisiera mantener mi rutina al margen de él, y ser yo quien mida las espacios justos pero por desgracia no soy solo yo el que depende de él, sino ella también.
Que se infartara seria mi deseo, pero no el que dejara de caminar lentamente a mi lado. Encadenarlo a mi mano y correr con todos mis deseos y esperanzas me encantaría, pero es contrario. Me ha anclado a él y con eso hecho más lento el porvenir de mis ilusiones y sueños convertidos en verdad. Maldito el día que le dieron tiempo al tiempo, maldito el día que disidí la peor de las recetas, el remedio más crudo y tardío. Como quisiera que fueras un andaluz libre y fuerte, veloz y contundente. Pero en el intento has quedado y de mi vida te has olvidado.


Bastante imaginativo,… no se me hubieran ocurrido ciertos insultos.
Lográs ingresar en la mismísima psique de quien te lee… los sentimientos de culpa e impotencia al querer cambiar las cosas también lográs transmirlos, y de una manera muy vívida.
Sentí como que si hubieras descrito lo que he sentido y al leerlo me he creado la misma interrogante ” ¿es el tiempo? ” me encantó.
Gracias Lucia, creo que ambos estamos pasando por el mismo proceso del fenómeno del amor…te juro que cuando ella me pidió el tiempo, en todo lo que ella y yo pasamos, fue en realidad lo mas difícil que pude darle, fue el regalo mas costoso que me pidió…
Si Pedro, esos sentimientos que te hacen sentir diminuto, nada… en fin ya sabes en lo que acabo todo. Espero lo último que me dejó este amor.