Hoy observé a un anciano sentado en el umbral de un paso del vía crucis, se hallaba solo con su soledad. Me regaló una mirada profunda con unos ojos muy abiertos, como si quisiese que yo diera nomás un vistazo a sus adentros. En sus marcadas arrugas llevaba escritas cien mil historias, unas de amor y despecho, otras de sol, unas cuantas de frío.
¿Será que es este el destino perfecto? La soltería perpetua no nos parece tan mal siendo jóvenes, pero al cargar con el yugo de los años esto más parece una condena. Si el amor no nos encadenó, ¿quién lo hará?
Lanzarse a estas alturas en aras de la concupiscencia parece algo descabellado, ¡y vaya si no! ¿Pero acaso el longevo tiene vedado el placer? Lo que ocurre es que han estereotipado su imagen y nada más lo asocian a whisky y póker.
Si la juventud fuese al revés, y antes de ser jóvenes fuésemos ancianos, ¿qué tanto respeto nos tendríamos de verdad? Cuidaríamos más de nuestra fragilidad, para que así en los años venideros pudiésemos disfrutar de cuanta locura nos invadiera. Pero somos jóvenes, hacemos caso omiso del consejo del sabio y nos embarcamos en desenfrenos y estupideces.
Madurar no es obstinación, es tarea de pacientes el lograrlo, desinhibirse y comprender en un mayor grado de razón, que la vida es un jardín donde todo lo que nace, pronto habrá de perecer.
¿Y qué hay de los que no hallamos el amor? Sinceramente, ¿tan necesario es otro corazón? ¡Con uno es suficiente! Valiente es aquél que dedica su vida a la soledad, al cultivo del silencio y la paciencia, a la tarea de engendrar quimeras en la oscuridad. Es de admirar los hábitos que tienen los solitarios: leer el periódico, tomar café, jugar naipes con sus fantasmas, apostar hasta el alma en cada juego.
Senectud es sinónimo de belleza, es ésta la verdadera dimensión de las cosas, la vida es generosa. Somos los lienzos de un artista perfecto, y es en esta época exactamente, donde cada cicatriz y arruga tiene su razón de ser.
Y después de esto, ¿qué? Volvernos cenizas, polvo… hacernos uno sólo con la naturaleza, volver al vientre de nuestra Madre Tierra. Todos descosemos el extremo final de un solo hilo, la muerte, y le bordamos en distintos edredones llamados religiones. Unos son oscuros y misteriosos, otros son calmos y luminosos, otros… no son más que polvo.
Pero somos así los humanos: ególatras, envidiosos, iracundos, agónicos, miserables, felices, histéricos, irónicos… y a pesar de que cambiamos con el paso de los años, la cruz de nuestra verdadera naturaleza nos acecha, nos acompaña, nos guarda.
Y así morimos, con las venas henchidas de alcohol y deseos, en la recta final de la eterna búsqueda de la felicidad, no somos más que amor y huesos.

Peter, no se si decirle que estoy de acuerdo con lo que transmite en esto o no; concuerdo con usted en lo de el respeto a la experiencia, pero no creo que los años sean los que nos dan sabiduría, son… bueno la verdad es que ya me estoy confundiendo… sin embargo sostengo: los años nos dan experiencia. Otro asunto, es el amor, para mi el amor no impone ni trae consigo cadenas, al contrario trae alas y apoyo… casos de la vida…
Cuidado al atrevesar la calle
Me abstengo, me abstengo.. Jeje! Amo leerlos y más leerte…
Emm.. siempre he dicho los ancianos son muy sabios, pero creo que son sabios porque han vivido mucho más que nosotros y todas esas situaciones les dieron experiencia, calleron y aprendieron de ello; entonces pensemos… no necesitamos ser tan grandes para aprender de nuestras situaciones anteriores, es decir, todos hemos caido alguna vez y aunque seamos jóvenes hemos aprendido de eso y mucho, la diferencia está en que aún nos falta mucho por vivir, muchas veces por caer y mucho que aprender…
Con respecto al amor, creo que para todos hay una persona indicada, pero ya decidí que no vuelvo a enamorarme hasta los 27 cuando ya esté lista para casarme jejeje!
No es que piense que el amor es cosa de grandes, es solo que somos jóvenes y aún tenemos tanto por vivir y la mayoría de personas tienen ese concepto equivocado de que amor es atarse a alguien, el amor es estar con alguien compartiendo momentos lindos, el amor es algo libre que te hace volar más allá y que no por eso nos pertenece la persona con la que decidimos compartir…
ya me estoy yendo por otros lados dice… jeje! lo siento…
En fin, me gustó mucho esto Pet!!
Me gusta demasiado como escribes ¡¡en serio que sabes como plasmar lo que quieres expresar!! ¡sigue escribiendo!:D