Desglosándole la columna a la vida, me convencí de que el amor existe en el aire, pero vendándole el alma a la luna, me han dejado los ojos cerrados. Y es que a obscuras tropiezo con su espectro, que mil dudas le plantean a mi afecto, ¿cómo fue? ¿Cómo será? Nadie responde, condena al ignorante, reta a mi mente a buscar en los laberintos de su pasado sangriento. Con estas manos que ahora observas, alguna vez empuñé un plateadísimo estilete, que a modo de jara incrusté en el medio de mi pecho, al lado del corazón. Y es que cruel el dolor que exacerba a mi subconsciente, aumenta la probabilidad de que mi demencia sea la causante de algún suceso sobrenatural.
¿Nunca me has observado tomando el té con aquella linda mujer? El psiquiatra dice que vive en algún lugar de mi mente. Yo soy incapaz de haberla imaginado, ¡pues excede todas mis expectativas! Tiene bellos ojos que se confunden con los granos del café más exquisito, un par de labios tan suaves como los pétalos de alguna flor consentida, una piel tan tersa y blanca que parece hija de Febe. ¡Ella es increíble! Es maestra del disfraz, un as del disimulo, tiene un postgrado en seducción y un master en engaños.
Y se llama de mil y una formas, y el último de sus títulos es el que más exalta a mi pecho. Que no parece rimar con nada, es inusual pero a la vez me causa un frenesí descomunal. Si es con equis o con jota no encuentro razón alguna en reprocharle, y más porque es objeto de mi afecto.
Es tan agradable su compañía, que es improbable que la olvide. Allá en el hospital dicen que intentan eliminarla con terapia de alguna clase, pero ellos no saben que ella y yo tenemos una tregua. Si ella llegase a desaparecer por cualquier razón, me espera en el más allá para hablarme de su amor… y si yo muero antes de cumplirse el próximo eclipse… le regalo mi espíritu.

Peter…¡realmente eres un eterno enamordo! o ¿me equivoco? si es así, bienvenido al club, deja tus datos en la puerta para mandarte todas las facilidades que ofrecemos.
Es increible lo que podes imaginar, haceme un favor ¿si?
No dejes que te eliminen a tu hermosa mujer con la que tomas el té, algun día la tendras para frente a ti.
¡Me encanto!