Que bonito es observar cómo tus ojos encuentran a los míos, se notan serenos, incólumes quizá… y es una ironía que los míos te contemplen anhelantes, todavía heridos por el filo de la insensatez. Cada pequeño detalle, cada átomo de tu ser, hacen que me sienta la criatura más feliz del infinito, y es que a tu lado, descubro que lo simple de la vida es lo más hermoso.
Muchas veces traté de descifrarte, pero aún me convenzo de que eres el más lindo enigma que llegaré a conocer al final. Albergué una esperanza, aunque inválida por un ruin desacato, me percaté de que amándote lograría una inmensa paz. Claro que no te mentí nunca, es cierto que sentí celos también, una pequeña dosis no iba a desgarrarme el corazón, ¿o sí? Siento un calor interno tan placentero cuando te abrazo, no quisiera helarme el pecho si alguna vez me olvidaras.
Sé que tú crees que el amor que te declaré una vez murió junto con la necesidad de ser tu ángel, créeme mujer, que analicé detenidamente los hechos, y recordé que nunca me dijiste que no. Aunque creas que mi amor sea inmaduro, o sólo un capricho… pregúntale a mis labios si no te añoran, fíjate en mis ojos cada vez que lloran, mira como el cuerpo entero te implora.
No pienses que por ser un niño no sé comprender entre confuso y real, no tengo hechos para demostrarle al mundo cuánto te amo… porque tan sólo lo siento; siento ese fuego invisible que me calcina cuando te veo, esa escarcha tan suave que me envuelve cuando me miras, esa intensa reacción química que me diluye la sangre cuando rozo tu piel.
Demuéstrame de que en realidad no es a mí a quien amas. Que no te duela ser sincera, mira qué rápido pasa el tiempo. La gente hablará siempre de nuestro dilema, el del niño que amó a una mujer… la verdad que nunca quise entender.

Es para mí necesario el pedirles perdón… pero sólo quería que fueran partícipes de uno de los hechos que me marcaron enormemente hace dos años… el hecho es obvio, decepción amorosa… ¿será que en ciertos momentos llegué al punto de atormentarme solo? Sí, ya lo descubrí… ¡soy muy complicado!
Perdón de nuevo, ando con crisis existencial y melancolía intensa… recalco, nadie tiene la culpa… por favor, no se sientan mal…
Me encantó… como todo buen escrito sentí como conforme mis ojos seguían las palabras empezaba a correr tu sentimiento por mi cuerpo…
No tienes porque disculparte, lo que escribimos siempre es para sacar esos sentimientos que invaden nuestra mente y corazón…
” ¿será que en ciertos momentos llegué al punto de atormentarme solo? ” tu lo sabras ¿no? … Pero en mis situaciones parecidas creo que yo si me he atormentado, pensando una y mil veces que amaba a esa persona equivocada y soñando unas mil veces más como sería si estubiera con él, mal acostumbrandome a soñar con lo que no pasaría y que al final solo me hacía más daño, porque al recibir el No, todos esos sueños se derrumbaron aumentando más el dolor de no tenerlo y de no realizar todo lo soñado…
¿Crisis existencial, melancolía intensa? Sabes que aunque digas que nadie tiene la culpa, yo me declaro Culpable …
Interesante. Saben queridos blogeros, esto realmente suele suceder con frecuencia, el enamorarnos (o el creer estarlo) de la persona equivocada.
No pidas disculpas Peter, no hiciste nada malo, solamente que al parecer esa vez te toco querer más.
Pero no te sintas mal, no vas a ser el primero ni el último en sentirte de esa manera. La verdad no puedo opinar con objetividad, pues resulta que nunca me he enamorado, encaprichado si, pero enamorado la verdad lo dudo mucho.
Solo hay una cosa que no entiendo, ¿Por que queres encontrar un culpable?, pues si tu decis que nadie tiene la culpa es porque muy en tu subconciente realmente alguien la tiene, si no tenes culpable no intentes econtrarlo, ahorrate ese sufrimiento.
Espero algun dia sentirme de esa manera, y no es porque me guste el dolor ni cosa parecida, pero se que antes de todo el sufrimiento hay infinidad de momentos bellos e inolvidables, al fin de cuentas es por algo que los mortales nos enamoramos, ¿o no?.
Espero algun dia sentir todas esas mariposas en mi estomago, para que despues el caos invada y la razón pierda su batalla.
Intenso. Muy bueno y lo mejor es que aún asi has mejorado con los años.
En cuanto al contenido, también me pasó una vez con alguien nueve años mayor, aunque con un final un tanto diferente. Entiendo la diferencia entre verlo y que te pase a tí, asi que realmente no me puedo poner en tu lugar, pero te ofrezco una mano si algún día la necesitas. Llamese hermandad de quienes lloran, pero siguen adelante hombro con hombro.
¿Aceptan mujeres en su hermandad? Yo aveces también maldigo al tiempo, y al reloj… pero tengo que aceptar que ese tiempo, en algunos casos es maravilloso, ¿que tal 12?… Peter, me gusta como describis los sentimientos… es que simplemente haces magia al transcribirlos… me identifico plenamente con esto y con otras cosas más, no solamente por mis situaciones, si no que haces una descripción tan buena que llevas al lector a creerlo, a sentirse el protagonista…
Muchas gracias niños… siempre mi cometido ha sido el buscar conmover al lector, el dejar plasmada una ínfima medida de mi pesar, de mi alegría, de todo…
Respecto a mi desliz del jueves… ¡no hablemos más del hecho! Es que a veces de verdad me apenan mis reacciones, y lo peor de todo es que no mido las consecuencias pero… uy, jajaja, mejor olvídenlo… Denisse, tenés razón… puede que “ese culpable” yazca implícito muy en el fondo, puede que no sea nadie de ustedes, ¡puede que sea hasta yo mismo!
Me di cuenta de algo estos días… ¿saben qué problema tuve? Paranoia, una muy grande… me vi embargado por los extremos de mis sentimientos y me dejé llevar… torcí la realidad a gusto de mis impulsos mentales y enloquecí, momentáneamente perdí un poco la confianza en mí mismo…
Este fin de semana tuve un acercamiento espiritual, me ayudó a equilibrar mis desequilibrios… mentales, espirituales, físicos… de todo. Ahora sé qué debo hacer en determinado momento en que me sienta de la misma manera que me sentí anteriormente… sabemos perfectamente cómo somos interiormente, pero vale la pena intentar redescubrirnos para bien.
Alguien que así como admira sus textos guarda un espacio magnífico en su corazón zurcido para estas mentes brillantes, corazones audaces… Peter